En 2014 María Belén Whittingslow Castañé denunció por acoso sexual a un docente de la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción y Miembro del Consejo de la Magistratura, un órgano que tiene a su cargo la elección de jueces y fiscales en el país.
Amnistía Internacional hizo un llamado a las autoridades paraguayas para que adopten las medidas necesarias para que las denuncias de acoso sexual sean investigadas de manera independiente e imparcial y, de hallarse pruebas admisibles y suficientes del acoso, se promuevan las acusaciones en contra de las personas que se sospechen puedan haber cometido tales actos. Todo ello, en el marco de un juicio justo.