NOSOTROS

PREGUNTAS FRECUENTES

En respuesta a las solicitudes de mayor información acerca de quiénes somos, y qué hacemos, hemos proporcionado las siguientes respuestas a las preguntas más frecuentes

 

¿Cómo logra Amnistía Internacional mantener su independencia?

La independencia de Amnistía Internacional es parte vital de nuestra eficacia. No aceptamos dinero de gobiernos, empresas o partidos políticos, por lo que somos libres de criticarlos cuando ocurre un abuso a los derechos de las personas, o por no protegerlos. Debido a que somos totalmente independientes de cualquier ideología política, interés económico y credo religioso, podemos tomar medidas para defender los derechos humanos dondequiera que se violen.

 

Somos una organización democrática, que sólo responde a nuestros asociados/as y activistas, personas que vienen de diferentes orígenes, pero que comparten un compromiso común con los derechos humanos.

 

 

¿De dónde proviene nuestro financiamiento?

La gran mayoría de nuestros ingresos proviene de la gente, que generosamente contribuye a nuestro trabajo. No aceptamos dinero u otro tipo de apoyo directo de los gobiernos u organizaciones políticas para nuestro trabajo de investigación y campañas contra la violación de los derechos humanos.

 

La generosidad y el compromiso de nuestros colaboradores nos permite:
  • Mantener nuestra independencia.
  • Mantener la presión sobre los gobiernos, empresas y otras organizaciones.
  • Responder rápidamente a las crisis de derechos humanos cuando éstas se producen.

 

¿Cómo Amnistía Internacional sabe que tiene los datos correctos?

Las campañas de Amnistía Internacional se basan en los hechos y la información detallada sobre las violaciones a los derechos humanos que ocurren en el mundo. Hacemos un seguimiento de miles de medios de comunicación, y recabamos información de los boletines oficiales y otros documentos legales, informes médicos y nuestro contacto con fuentes confiables de información en todo el mundo. Enviamos representantes para obtener los juicios políticos, controlar el tratamiento de los reclusos y hablar con las víctimas y sus familias. Los detalles se verifican de forma cruzada y tenemos mucho cuidado para evitar que se presenten denuncias no confirmadas como un hecho.

 

Periodistas, investigadores, gobiernos y expertos de las Naciones Unidas se basan en nuestros informes. Los gobiernos
que criticamos muy rara vez ofrecen una refutación detallada de nuestra información.

 

¿Qué derecho tenemos de interferir en los asuntos internos de los países?

Después de la 2da Guerra Mundial la comunidad internacional aceptó que la soberanía nacional no puede ser militarizada como una excusa para las violaciones de los derechos humanos o como una cubierta para proteger a las personas que son culpables de dichos actos. En virtud de los acuerdos y tratados internacionales -desarrollados y aprobados por los gobiernos del mundo- los distintos gobiernos son responsables ante el mundo por la forma en que tratan a su gente. La piedra angular del sistema internacional de DD.HH. es un deber de todos los gobiernos para promover y proteger los derechos humanos en cualquier lugar del mundo.

 

Algunos gobiernos se esconden detrás de los argumentos de que su historial de derechos humanos es un asunto interno, pero Amnistía Internacional sigue haciéndolos responsables.

¿No son los derechos humanos un lujo, especialmente en los países menos desarrollados?

Según el derecho internacional, los derechos humanos en los que Amnistía Internacional defiende son los siguientes:

  • Universal – que se aplican a todas las personas sin distinción.
  • Indivisible – un grupo de derechos que no pueden considerarse “más importante” que otro.

 

Los gobiernos de cada región, en representación de las sociedades en todas las etapas de desarrollo y de la gente de muchas culturas diferentes, han aceptado formalmente que ciertos derechos básicos, tales como el derecho a la vida, la vivienda y la libertad contra la tortura, se aplican universalmente. No estamos pidiendo a los países a hacer cualquier cosa que a la que no se hayan comprometido.

En cualquier caso, las personas de todas las culturas y regiones de acuerdo a sus derechos fundamentales deben ser respetados, y no deben ser torturados, perseguidos o expulsados de sus hogares con el fin de poder lograr un avance en materia de derechos humanos.

 

¿Los derechos humanos deberían restringirse para garantizar la seguridad?

Amnistía Internacional reconoce que los gobiernos tienen la obligación de proteger la seguridad de sus ciudadanos al igual que tienen la obligación de proteger los derechos humanos de las personas. Sin embargo, los derechos humanos no se deben comprometer con el fin de proteger nuestra seguridad. De hecho, una seguridad duradera solo puede basarse en el respeto de los derechos humanos. Los gobiernos deben responder a los retos de seguridad por la defensa de los valores, incluidos los valores de los derechos humanos que dicen defender.

 

En algunos países alrededor del mundo, los gobiernos están utilizando la actual “guerra contra el terror” como una excusa para ignorar los derechos humanos o para justificar la represión de sus opositores políticos. Muchos otros países han introducido leyes que socavan los derechos humanos de su pueblo. Amnistía Internacional hace campaña para promover la seguridad de los derechos humanos.